• Contact
  • Connexion

Copa América : Un circo macabro sin pan

La decisión del des(gobierno) Bolsonaro de ser anfitrión de la próxima Copa América representa un escarnio sobre su población, en momentos en que el país se aproxima con alarmante velocidad hacia los 470 mil fallecidos por la pandemia del Covid-19. Los números elevados de casos de contagios registrados en los últimos días, indican que la circulación intensa del coronavirus se encuentra descontrolada en el país. A eso hay que sumar los problemas con la lentitud de la inmunización de las personas por medio de la vacunación, con escasez de vacunas en muchos estados y municipios.

Después de ser descartada por los gobiernos de Argentina y Colombia, la sede de la Copa está migrando para Brasil en un momento en que los especialistas evalúan la inminencia de una tercera ola de contagios producidos por las nuevas y más peligrosas variantes de cepas, como la indiana y la amazónica. [1] A pesar de que la preferencia de la Conmebol era realizar este certamen en los Estados Unidos, el gobierno de Biden no aceptó la oferta de la Confederación por considerarla riesgosa para la salud de la población. En ese contexto, surgió como alternativa Brasil y tras una breve negociación con el gobierno brasileño, este aceptó efectuar el torneo en su territorio.

Para el médico Leonardo Weissmann, miembro de la Sociedad Brasileña de Infectología, este anuncio del gobierno es “totalmente absurdo e irresponsable. El campeonato está programado para ocurrir cuando el país se encuentre alcanzando la cifra de 500 mil vidas perdidas, una absoluta falta de respeto”.

Luego de las manifestaciones multitudinarias contra su administración y del avance de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI del Covid) que cada vez reúne más pruebas sobre la negligencia y las omisiones del gobierno en el enfrentamiento de la pandemia, el ex capitán intenta desviar las atenciones con esta jugada de última hora que le proporcionó el impasse generado por la inexistencia de un país dispuesto a hospedar la referida Copa.

Improvisando todo a última hora –la Copa comienza el próximo 13 de junio-, ya existen algunos gobernadores que se han negado a que sus Estados sirvan para albergar los juegos (Pernambuco) o se recusan a aceptar los partidos con asistencia de público. El mundo político también se ha declarado estupefacto ante esta decisión del ejecutivo y culpa al presidente de intentar colocar una cortina de humo sobre los graves problemas que vive la nación : crisis sanitaria con un promedio de 2.000 muertes diarias, recesión económica y desempleo histórico de 15 millones de personas (14,6%), inflación galopante y pedida del poder adquisitivo de los ciudadanos, destrucción de las florestas, crisis hídrica y eléctrica, desmantelamiento del aparato público, especialmente en los ministerios estratégicos, aumento expresivo de la miseria y falta de seguridad alimentaria.

Es un circo macabro para un pueblo golpeado por la pobreza y el hambre, que sólo puede agradar a los acólitos de la extrema derecha que verán realizada su pulsión de muerte y destrucción. Una de las críticas más frecuentes, es la rapidez que tuvo el gobierno para aceptar la sede de esta Copa, cuando recientemente demoró más de 3 meses en pronunciarse en relación al ofrecimiento de vacunas realizado por la farmacéutica Pfizer, como ha quedado demostrado precisamente en el marco de la CPI del Covid.

Frente a las dudas respecto a las posibilidades de organizar un evento de esta magnitud en tan poco tiempo (menos de 2 semanas), el vicepresidente Mourao respondió que Brasil ya tiene construido los estadios y la infraestructura necesaria desde la época del Campeonato Mundial de 2014. Lo que no se sabe todavía es si las delegaciones participantes de los otros 9 países se encuentran vacunadas, como ordena el protocolo sanitario en estos casos. Realizar el torneo en las actuales condiciones de pandemia e incertidumbre sanitaria, únicamente puede redundar en mayores perjuicios para los jugadores, equipos técnicos, organizadores, periodistas y para la población en general.

Es sabido que los brasileños aman el futbol, pero en este caso ellos perciben que anunciar de improviso la Copa América en este territorio, parece más la vieja consigna del “pan y circo” utilizada desde los tiempos del Imperio Romano. Solamente que ahora se trata más de circo que de pan. Estudios realizados este año por un grupo de investigadores de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) junto con la Universidad de Brasilia (UnB) y la Universidad Libre de Berlín, revelaron que la situación de inseguridad alimentaria grave o moderada alcanzó a casi un 30 por ciento de la población brasileña, es decir, a 58 millones de personas. [2] Otro porcentaje de la población se encontraría en situación de inseguridad alimentaria leve (31,7%), es decir, cuando existe la preocupación de que la comida acabe antes de tener dinero para comprar más o falten recursos para mantener una alimentación saludable y variada. Sumando ambos grupos, se constata que casi un 60 por ciento de los habitantes se encontrarían en condiciones de inseguridad alimentaria, lo que equivale a un total de 125 millones de personas.

Los resultados muestran una aceleración en el aumento de la miseria en Brasil, con cifras que se disparan en medio de la pandemia, de la crisis económica y el desmantelamiento de las políticas públicas de combate a la pobreza. El estudio concluye que se ha acentuado el hambre en el país, llegando a niveles similares a los de inicios de este siglo (2003), antes de ser creado el programa Bolsa Familia durante el gobierno de Lula da Silva.

Esta maniobra de distracción creada por el presidente genocida y sus asesores es tan burda y bizarra que es posible que no tenga éxito y sea bloqueada por el Supremo Tribunal Federal, a partir de recursos legales interpuestos por políticos y epidemiólogos que ya se encuentran movilizados contra este evento, junto a importantes sectores de la sociedad y de la opinión pública que se expresan fervientemente contrarios a la realización de esta fanfarronada en suelo brasileño.


Notes

[1La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el cambio de denominación de las 4 variantes del coronavirus existente hasta ahora, para no estigmatizar y discriminar a los países donde ha surgido cada nueva cepa. De esta manera se ha decidido denominar la variante británica como Alfa, la sudafricana como Beta, la brasileña como Gamma y la Indiana como Delta.

[2Estudio realizado por el Grupo “Alimento para Justicia” conformado por investigadores de estas tres universidades y financiado por el gobierno alemán.


Les opinions exprimées et les arguments avancés dans cet article demeurent l'entière responsabilité de l'auteur-e et ne reflètent pas nécessairement ceux du CETRI.

Lire aussi ...

Comprendre la montée de l’extrême droite au Brésil... pour mieux la contrer

L’extrême droite brésilienne n’a pas surgi ex nihilo avec l’ascension et la victoire de Jair Bolsonaro à l’élection présidentielle de 2018. Elle s’inscrit dans une trajectoire historique longue, (…)

Soja, pouvoir et territoire en Amérique du Sud : trajectoire d’une culture sous influence

Accord Union européenne – Mercosur L’accord UE-Mercosur, sur le point d’être définitivement approuvé, ne se contente pas d’exposer les agriculteur·rices européen·nes à une concurrence déloyale (…)

Brésil : projet de loi « far west » Podcast

Brésil : projet de loi « far west »

Au Brésil, une loi vient d’être votée pour accorder une prime aux policiers, de 10 à 150% de leur salaire, s’ils neutralisent des criminels. Certains parlent déjà d’une loi far west. Entretien (…)

Rwanda/UCI : une opération de sportwashing en voie de réussir

Tribune de François Polet (CETRI) publiée par Mediapart le 22 septembre 2025 --- Il y a quatre ans, l’attribution au Rwanda de l’édition 2025 des championnats du monde de cyclisme avait été (…)

La souveraineté brésilienne prise en étau entre pressions extérieures et manœuvres politiques internes

La condamnation de Jair Bolsonaro et de hauts gradés pour tentative de coup d’État rompt avec des décennies d’impunité des élites civiles et militaires. Mais cette avancée démocratique se heurte (…)

Jair Bolsonaro condamné : un tournant pour le Brésil ? Podcast

Jair Bolsonaro condamné : un tournant pour le Brésil ?

Intervention de Laurent Delcourt du CETRI sur les ondes de la RTBF (Les Clés/La première) --- Jair Bolsonaro a été condamné à 27 ans de prison pour tentative de coup d’État. Une décision de (…)

Pourquoi le maillot de l’équipe de foot du Brésil s’invite dans nos garde-robes

Un article de Sascha Backes (Le Soir) qui s’est entretenue avec Laurent Delcourt (CETRI). Le maillot brésilien, devenu icône de mode en Europe et sur les réseaux sociaux, cache une histoire (…)

« Le gouvernement brésilien ne fait rien en matière de réforme agraire »

Au cours de ses quarante années d’existence, le Mouvement des travailleurs sans terre a rendu sa dignité à une grande partie de la population rurale brésilienne, selon João Pedro Stédile. Le (…)

Adhésions africaines aux BRICS : entre visées géopolitiques et attentes économiques

Avec l’élargissement aux pays africains, les BRICS peuvent plus légitimement prétendre parler au nom du Sud global. En dépit de la rhétorique géopolitique, les motivations de ces nouveaux membres (…)

Face aux abus de l’industrie du carbone au Brésil

Hôte de la prochaine COP climat, le Brésil est aussi terre d’accueil pour l’industrie de la compensation carbone. En particulier l’Amazonie, où ont été lancés de nombreux projets REDD+. Sans même (…)